Factores de Riesgo

La incidencia de cáncer de mama varía alrededor del mundo existiendo diversos factores de riesgo que deben ser abordados desde la prevención y promoción de la salud. Los objetivos mundiales del desarrollo sostenible propuestos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) apuntan a garantizar una vida sana mediante la promoción del bienestar para todas las personas de todas las edades, con igualdad de género. En el tema específico de cáncer de mama se ha establecido que las intervenciones comunitarias dirigidas a personas adultas pueden impactar sobre la detección temprana y la prevención primaria. Las actividades de prevención incluyen comunicación educativa para
que reconozca los factores de riesgo y promoción de estilos de vida sanos, ya que la falta de actividad física y la obesidad modifican la posibilidad de desarrollar de forma esporádica cáncer de mama. Recomendamos que la educación sobre el cáncer de mama se dirija a sensibilizar a las mujeres para conocer las características normales de sus mamas, buscar atención médica oportuna si descubren alguna anormalidad y acudir periódicamente al médico para revisiones clínicas y radiológicas (ver sección de Tamizaje).

Adicionalmente, para fomentar la prevención primaria y la detección oportuna es fundamental la inclusión de líderes comunitarios (gobernantes, maestros)
en los programas, así como la capacitación de los médicos de primer contacto. Las intervenciones educativas pueden implementarse en diferentes contextos comunitarios, incluyendo los lugares de trabajo, las clínicas de atención primaria y las escuelas.5,6 Asimismo, se sugiere incluir la materia de oncología en los programas de las facultades de medicina y capacitar a médicos en formación sobre la detección oportuna del cáncer de mama.
Las desigualdades en el acceso a la atención médica para el cáncer de
mama se reflejan en las estadísticas de años de vida perdidos por muerte prematura y pérdida en la calidad de vida por discapacidad, por lo que se deben implementar acciones específicas y sistematizadas para la identificación de factores de riesgo, la detección, el diagnóstico temprano y la referencia oportuna. 

Los factores de riesgo conocidos para el desarrollo del cáncer de mama son los siguientes:

1. Biológicos

• Sexo femenino.
• Edad (a mayor edad, mayor riesgo).
• Historia personal o familiar de cáncer de mama (en familiares de primer
grado).
• Antecedentes de hiperplasia ductal atípica, imagen radial o estrellada
y carcinoma lobulillar in situ.
• Vida menstrual mayor de 40 años (menarquia antes de los 12 años y
menopausia después de los 52 años).
• Densidad mamaria.
• Ser portador/a de mutaciones en genes de susceptibilidad a cáncer
de mama.

2. Iatrógenos

• Exposición a radiación ionizante terapéutica torácica, principalmente durante el desarrollo o el crecimiento.

3. Reproductivos

  •  Nuligesta.
  • No lactar.
  • Primer embarazo a término después de los 30 años de edad.
  • Terapia hormonal con estrógeno y progesterona combinados en la
    perimenopausia o postmenopausia por más de cinco años.

4. Relacionados con el estilo de vida

  • Obesidad (una circunferencia de cintura mayor de 80 centímetros)
  • Sedentarismo.
  • Consumo de alcohol.
  • Tabaquismo.

"El factor de riesgo más importante relacionado con el estilo de vida es la obesidad y, dado que en México esta condición está presente en un porcentaje muy elevado de la población, esto representa un serio problema de salud pública con alto impacto en la sociedad. Las mujeres obesas postmenopáusicas poseen un riesgo mayor de padecer cáncer de mama en comparación con las no obesas, lo cual parece deberse a niveles altos de estrógenos Consenso Mexicano sobre diagnóstico y tratamiento del cáncer mamario circulantes. Las supervivientes de cáncer de mama que desarrollan obesidad tienen un mayor riesgo de recurrencia o de segundos primarios. Una circunferencia de cintura mayor de 80 centímetros se asocia a un aumento del riesgo de cáncer de mama..."

por otro lado, una edad de menarquia temprana asociada a estados de obesidad mórbida, es otro de los factores de importancia en la génesis de esta patología. La atención de la paciente con
obesidad debe incluir modificaciones dietéticas, promoción de actividad física,
componentes de cambio de comportamiento y seguimiento a largo plazo.


Las recomendaciones generales de actividad física de los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos (www.cdc.gov./healthyweight physical activity/index.html) se describen a continuación:
• 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico de intensidad moderada
(caminata o ciclismo).
• 75 minutos por semana de actividad aeróbica de intensidad vigorosa (correr, trotar, saltar, nadar).